Aunque la decisión parece extrema y además por fuera de los protocolos de limpieza las recomendaciones sugieren que la prenda se debe lavar cada 10 usos; es decir, con muy poca frecuencia.
Nosotros en base a los diferentes estudios recomendamos no lavarlos después de cada usada, sino esperar más de 5 puestas y así también ahorramos agua, y no es tan agresivos con las fibras de la prenda y tendrán mayor duración.